El Choque con el Tren
A pesar que los accidentes con el tren son relativamente escasos, la violencia de éstos es tal, que el vehículo arrastrado es destruido por completo con sus tripulantes a bordo.
Los ferrocarriles son vehículos que no pueden modificar su trayectoria y requieren de muchos cientos de metros para detener la marcha. Aunque los trenes en México son comparativamente lentos contra los que circulan en otros países, las cientos de toneladas que golpean y arrastran a un vehículo que se cruza en el camino causan daños enormes. Sin ninguna dificultad, son capaces de arrastrar autobuses y trailers varias decenas o cientos de metros antes de detenerse.
Por esta razón los trenes siempre tienen derecho de paso.
Un choque de un tren con un vehículo cualquiera puede suceder al obstruir involuntariamente el paso del tren por cualquiera de estas dos causas:
Distraerse al cruzar las vías o querer ganarle el paso.
Y aunque esto puede evitarse habiendo barreras o plumas bloqueadoras en todos los cruces de vías o haciendo caso a las advertencias acústicas y luminosas que emite el tren, mucha gente muere todavía en estos accidentes.
Las consecuencias después de este accidentes son muchas y muy graves. Normalmente hay politraumatismos, aprisionamientos y, con mucha frecuencia, la muerte.
Para evitar chocar con el tren, siempre hay que cederle el paso. Para esto, hay que detenerse unos metros antes de las vías; lo que mide un automóvil será suficiente. Abra la ventana y escuche. Mire a ambos lados, vuelva a mirar y avance con determinación. No se confíe de vías poco transitadas por trenes. Si no tiene buena visibilidad a la distancia siempre será mucho mejor extremar precauciones.
Nunca intente ganarle el paso . Recuerde que los objetos de gran tamaño aparentan viajar a menor velocidad de la real.
Carácteristicas | Causas | Consecuencias | Cómo evitarlo |
---|---|---|---|
Es un choque relativamente raro, pero muy violento y mortal | Querer ganar el paso del tren Cruzar las vías del tren sin fijarse | Politraumatismos graves, aprisionamiento y muerte | Ceder siempre el paso al tren Detenerse antes de las vías, escuchar y mirar No confiarse |
Paco de Anda Orellana
Julio 2008
Revista Automóvil Panamericano
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