Ciclistas

Parece que al fin, en México, se está descubriendo la bicicleta. De pronto al jefe de gobierno del Distrito Federal se le ocurrió que no es una mala opción de transporte, y para promoverla instó a los secretarios de su gobierno a usarla de su casa a la oficina un día al mes. Y es que la bici es muy eficiente, casi no ocupa espacio, no cuesta mucho, es divertida y es un buen ejercicio. Pero también pudiera ser peligrosa al no haber infraestructura adecuada en casi ninguna ciudad del país ni educación vial de quienes las usan o de quienes transitan en otros medios junto a ellas.

Si usted decide usar la bicicleta o la usa con cierta frecuencia, le tenemos algunas recomendaciones.

Use chaleco reflejante y casco. El primero le servirá para advertir su presencia a automovilistas, y el segundo lo podría proteger en el caso de una caída eventual. Use zapatos cómodos con una suela que le dé suficiente agarre en los pedales. Lleve aditamentos reflejantes y luminosos en la bicicleta para ser identificable de día y de noche. Circule por la extrema derecha y en fila detrás de otras bicicletas. No lleve bultos que le pudieran afectar la visibilidad o la maniobrabilidad. Elija calles de poco tránsito para circular y fíjese en las puertas de los vehículos. Obedezca las señales para ciclistas y automovilistas.

Y a modo de direccionales, use su brazo izquierdo. Si va a girar a la izquierda, estire el brazo horizontalmente con la mano extendida. Para virar a la derecha doble el brazo en ángulo de 90º con la mano apuntando hacia arriba. Si va a detenerse, agite el brazo extendido de arriba hacia abajo varias veces.

Paco de Anda O.
Mayo 2007
Revista Automóvil Panamericano

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